martes, 1 de diciembre de 2009
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Licenciada en psicología Teresa Lopez
Toda conducta adictiva, nos plantea una cuestión que tiene más interrogantes que respuestas, no obstante encontramos diversas disciplinas que nos dan respuestas diferentes desde la medicina, la psicología, la antropología, la sociología etc.
Nos enfrentamos a un problema actual de difícil solución dado el crecimiento cada ves mayor, y en distintos niveles sociales y culturales.
Es evidente que no hay una respuesta universal aplicable a todos y cada uno de los sujetos que recurren a substancias prohibidas y de las otras, como un modo de salida al dolor de existir.
Muchos ven al que consume como un marginal, a quién es necesario recluir, apartar, de la vida social, penalizar y así esconder el problema, ya que si no molesta no nos interesa .
Un aporte desde el psicoanálisis.
En 1929 S. Freud nos plantea un modo de entender esta conductas desarregladas, así extensibles a otras más alarmantes como la violencia en todos los niveles domésticos y sociales.
Que induce a un individuo a traspasar los límites de su propio organismo individual y social.
En el titulo de este escrito, digo un goce sin padre, padre de la ley, el que prohíbe, y nos da acceso con ello a la comunidad entendida como sociedad.
El abordaje de tales conductas no pasa por sostener mano dura, represión, tampoco será una solución mágica, el análisis es tomar en cuenta al sujeto en su particularidad, ver en tal conducta un grito desesperado que brota de las entrañas de su ser, y que se expresa en su confrontación permanente con la muerte.
Tal confrontación, cuyo motor es el deseo, deseo inconsciente, el deseo de un goce inmediato, sin represión, el sujeto se sostiene en una dialéctica del amo y el esclavo.
Esclavitud, que el dolor de existir impone al sujeto, será la razón misma de su liberación, si el sujeto logra un PUNTO DE BASTA, que traducimos en “así es intolerable”. Posición indispensable para tomar otro camino que no sea el del goce inmediato.
Basta es intolerable, podrá expresarse de muchas manera, pero siempre tendrá como causa eficiente el sufrimiento mismo, que anida en el sujeto..
Si el hombre se ve tentado, frente a su destino de dolor a inventar una absurda necesidad la droga, y ve por ello, anulada toda posibilidad de reflexión, es nuestra función como profesionales de la salud, abrir espacios y nuevos caminos. La oferta crea demanda, un principio no solo aplicable a la economía, también lo es al psicoanálisis.
Los vendedores, los amos que imponen al sujeto esta falsa solución, son cazadores que imponen sus condiciones, para que sea la presa, la que se acerque a ellos.
Es ciertamente un problema de muchas aristas diferentes, tratar al sufriente mediante terapias que no anulen la subjetividad, no dejarlos inmersos en la dialéctica del amo y el esclavo, la esclavitud de una imposibilidad, de un no saber porque el punto de basta, no llega.
El adicto esta solo, su mundo es un desierto, solitario va por el camino que lo llevará a la muerte. El sin Otro, que mediatice el goce , ese goce que extrae de su propio cuerpo, lo único que tiene es eso , su propio cuerpo un goce autoerótico.
La droga es un recurso que le permite al sujeto cerrar, obturar, la problemática que la sexualidad le plantea.Cada sujeto mantiene con la droga una relación tan singular que será necesario descubrir, ella es una barrera contra el placer entendido como la posibilidad de disfrutar de una vida según su deseo.
La especificidad de éste goce es ser un goce cínico que rechaza al Otro, ese Otro depositario de los significantes que constituyen la historio de todo hombre.
El cinismo fue una escuela filosófica que desprecia el placer deriva de la palabra kynos que significa perro, aludiendo a la manera de vivir , sin pudores y escandalosamente.
Para los cinicos el desprecio del placer , a partir de su ejercicio, se convierte en algo realmente agradable .Para quienes apostaban a esta forma de vida ,ello se convierte en algo realmente agradable, lo más preciado era la vida solitaria, esto nos remite al modo en que transcurre la vida del consumidor de sustancias prohibidas, una manera de huir del malestar que nos impone la cultura.
Transgresores de leyes, de instituciones, rechazo de la ley y de todo lo valorado por los hombres que viven en sociedad, no es extraño que de este modo el suicidio se les presente como salida y limite. Quedando así fuera de la comunidad.
LA CONFIDENCIALIDAD ESTA ASEGURADA. PODES CONSULTAR A : Lic. TERESA LOPEZ
elartedemediar@gmail.com
ANTE TU URGENCIA LA RESPUESTA NO SE HARA ESPERAR.
"Cerveza" Charles Bukowski
ResponderEliminarNo sé cuántas botellas de cerveza
consumí mientras esperaba que las cosas
mejoraran.
No sé cuanto vino, whisky
y cerveza,
principalmente cerveza
consumí después
de haber roto con una mujer
esperando que el teléfono sonara
esperando el sonido de los pasos,
y el teléfono no suena
sino mucho más tarde
y los pasos no llegan
sino mucho más tarde.
Cuando el estómago se me sale
por la boca,
ellas llegan frescas como flores en primavera:
-"¿Qué carajo hiciste?
Llevará tres días antes de que puedas cogerme"
Una hembra dura más
vive siete años y medio más
que el macho, y toma muy poca cerveza
porque sabe que es mala para la
silueta.
Mientras nos volvemos locos
ellas están fuera
bailando y riendo
con muchachos divertidos.
Bueno, hay cerveza
bolsas y bolsas de botellas vacías de cerveza
y cuando levantás una
se desfonda
y las botellas caen
rodando
entrechocándose
derramando ceniza gris húmeda
y cerveza vieja
o las bolsas caen a las 4
de la mañana
produciendo el único sonido en tu vida.
Cerveza
ríos y mares de cerveza
cerveza, cerveza, cerveza.
La radio pasa canciones de amor
mientras el teléfono permanece en silencio
y las paredes se ciernen
y cerveza es todo lo que hay.
Me explico?